jueves, 13 de marzo de 2014

¿Ver para creer o creer para ver?

            Recordando varias frases que recopilo a continuación:

"Hay quien no sabe ver más allá de sus propias narices" (Mary Poppins)
"Necesito tocar esas llagas" (ante la resurreción de Jesús)
"Ahora sí, creo porque veo" (Rick O'Connell, en El Regreso de la Momia)
...

            Se nos inculca tan a menudo la necesidad de que necesitamos ver para creer, o muchas veces nos lo autoimponemos a nosotros mismos, que hay momentos en que la humanidad deja de ser un poco más humana para volverse un tanto más "fría y programada", e incluso me atrevería a decir también que conformista, pasota y vacía.

            Creo que estamos demasiado expuestos a esa energía gris que desprenden muchas personas, algo así como cuando sucede algún tipo de fuga radioactiva y todo lo que queda en un radio de X kilómetros termina perjudicado en mayor o menor grado. Si lo veo, entonces lo creeré. Pero no tendré fe en ello.


            Por fortuna, siempre encontramos brotes verdes si los buscamos con paciencia (no me refiero a los tan ya nombrados 'brotes verdes' de la economía). Brotes que resisten todo tipo de adversidades y se aferran con sus raíces fuertemente. Brotes que no necesitan ver la luz del sol para saber que el astro rey está ahí, oculto entre las nubes, pues en verdad creen en el sol.

            Por fortuna, con paciencia he terminado encontrando un gran bosque repleto de esos 'brotes verdes', personas que no necesitan ver para creer, si no que creen para ver. Porque cuando creemos en algo, cuando le aportamos esa energía que fluye de unos a otros y nos retroalimenta para tomar nuevo impulso, terminamos viendo aquello en lo que creemos.

            Y a día de hoy, todos creemos. Y más pronto que tarde, terminaremos viendo.

*Con todo mi cariño a Hugo, Olga, y Santi. Y a todos los que tenemos un pedacito de nosotros con ellos. Porque creemos.


viernes, 28 de febrero de 2014

Dispersión

dispersión.
(Del lat. dispersĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de dispersar.
2. f. Fís. Separación de los diversos colores espectrales de un rayo de luz, por medio de un prisma u otro medio adecuado.
3. f. Fís. y Quím. Sustancia aparentemente homogénea, en cuyo seno hay otra finamente dividida.
4. f. Mat. Distribución estadística de un conjunto de valores.
5. f. Quím. Fluido en cuya masa está contenido uniformemente un cuerpo en suspensión o en estado coloidal.


dispersar.
(De disperso).
1. tr. Separar y diseminar lo que estaba o solía estar reunido. Dispersar una manifestación, un rebaño. U. t. c. prnl.
2. tr. Dividir el esfuerzo, la atención o la actividad, aplicándolos desordenadamente en múltiples direcciones.
3. tr. Mil. Romper, desbaratar al enemigo haciéndole huir y diseminarse en completo desorden. U. t. c. prnl.
4. tr. Mil. Desplegar en orden abierto de guerrilla una fuerza. U. m. c. prnl.


Dos palabras. Dos definiciones. Una derivada de la otra. Varias acepciones cada una de ellas. Combino la definición 1 de dispersión con las definiciones 1 y 2 de dispersar. Reconozco que no me gusta cómo suenan al unirlas. Incluso me provoca escalofrío recogerlas silenciosamente en mi mente. La sola idea de pensar en la idea de dividir en vez de unir nunca se ha encontrado en mi hoja de ruta. 

Pero llegado a este momento de mi vida, me propongo mirar desde la parte de atrás esas palabras. Donde antes veía temor, ahora veo ilusión.

Sólo hemos de encontrar la chispa adecuada para que esa dispersión se traduzca en un gran big bang que inunde todo nuestro universo con buenas vibraciones. Así me despido de ti, Febrero, con la promesa de volver a reunirme contigo el año que viene y contarte que George Gamow no se equivocó con su teoría.



martes, 11 de febrero de 2014

Pequeñas cosas

            Toda la vida me he considerado un aficionado empedernido de esos puzzles de miles de piezas que veo al pasar frente al escaparate de cualquier librería o juguetería. Desde siempre han provocado en mí una emoción interna difícil de describir. Conseguir un tablero adecuado sobre el que ir construyéndolo, habilitar un espacio para desarrollar dicha actividad, abrir por primera vez la bolsa que contiene las piezas que aguardan a que comience su danza de aquí para allá, separar las que conformarán el marco de la imagen de las que lo acabarán llenando,...

            La espectativa de soñar con construir algo grande y bonito siempre es un impulso constante y potente ante una tarea ardua, paciente y reconfortante como esta. No por ello se ve privada de momentos de flaqueza en los que la desesperación de una pieza que no terminar de encajar en ninguno de los huecos hace aflorar cierta consternación porque, por más que nos obcecamos y empeñamos, no conseguimos asignarle un lugar adecuado, ni aún introduciéndo esa pieza a presión, intentando convencernos a nosotros mismos de que esa pieza tiene que ir ahí sí o sí. Finalmente, y por mucho que nos pese admitirlo, terminamos apartando esa pieza a un lado para retomarla más adelante, en otro momento en que nuestra perspectiva nos ayude a encontrar su posición adecuada.

            Y así, entre momentos de satisfacción y decepción, vemos cómo lo que en un principio no era más que un tablero vacío, se va llenando, va tomando forma con horas y horas de esfuerzo, de entendimiento, de dedicación, de autoencuentro con nosotros mismos, y donde en un principio no había nada, ahora tenemos una historia que hemos ido construyendo pasito a pasito, pieza a pieza. Y damos un paso atrás para contemplar con más perspectiva la magia que desprende el fruto de ese trabajo. Y nos permitimos una sonrisa sincera. Y ese impulso inicial vuelve a retomar esa potente energía que recorrió cada parte de nuestro cuerpo en un principio.

            Luego llegan esos días en que deseamos compartir ese logro con los demás, y hacerlos partícipes del mismo dejando que con su enfoque y perspectiva sobre el mismo, coloquen esa pieza que les corresponde a ellos por derecho propio. Y es en ese momento cuando el puzzle que en su día comenzamos a montar solos, adquiere verdadero significado, porque en la magia de lo compartido está el verdadero sentido de la vida. Ahí es cuando ese puzzle sí que es especial de verdad, único e irrepetible.

            También tenemos luego esos momentos de bloqueo sentimos que ya no tiene sentido continuar con la culminación de esa obra, que el tiempo invertido en la misma lo damos por perdido. Que no vemos más allá de como hacer encajar esa particular pieza que giramos una y otra vez y probamos a colocar en todos los huecos disponibles. Y aún así, nada.

            Y así es la vida, como un puzzle enorme con miles de piezas, donde todas y cada una de ellas cumple su función y es igual de importante que el resto, donde cada momento vivido, cada persona que se ha cruzado en nuestro camino, cada encuentro, cada ilusión, cada tropiezo, conforman esa imagen final que se mire por donde se mire, es bella, única, valiosa e irrepetible.

            A día de hoy, sigo siendo un empedernido de esta afición, y sigo disfrutando con cada pieza que descubro e incorporo a mi puzzle. Esas pequeñas cosas, que son las que hacen la vida.


lunes, 3 de febrero de 2014

El poder Guachi

            Más de cuatro meses han pasado ya desde que se diera el pistoletazo de salida a este proyecto que con tanto cariño se ha ido gestando. Han sido cantidad de ensayos entremezclados con muchas risas, con muchos abrazos sinceros, con confidencias muy personales, sorpresas muy  muy agradables, emociones, mucha gente nueva que se ha incorporado en nuestras vidas que han venido para quedarse, muchísima ilusión, los nervios de comenzar un "ocho" con el pie adecuado, el gran carisma de los actores que ponen voz a esta historia, la ayuda desinteresada de tantas personas que en todo momento han tenido un "sí" por respuesta,...

            Y cuando ya por fin hemos podido ver todo el conjunto en escena en el primer ensayo general, son tantas las emociones que nos han inundado, que las palabras se vuelven escasas para describirlo.

            En ocasiones como esta, en que la voluntad y las ganas van por delante, se hace realidad esa frase que dice que "granito a granito, se hace montaña".

A todos estos pequeños-grandes "granitos de arena", mi admiración y mi enhorabuena, y por delante de todo, mi gratitud.

miércoles, 15 de enero de 2014

Hoy

            Un día el de hoy con mucho significado para mi, si, ya lo creo que si. 

            Desde hoy queda un mes exacto para el estreno del tan esperado Musical Guachi (http://elmusicalguachi.wordpress.com), ese proyecto en el que tantas horas, risas, abrazos, y bailes estamos compartiendo. Un proyecto que sin duda llegó a mi vida como por arte de la casualidad, y que me ha revolucionado por completo. Para bien sin duda.

            Hoy también es el día en que las nuevas entradas de este blog se estrenan con el contador de visitas superando las 1000 visitas (gracias a esa persona tan especial que quiso ser el autor de ese clic número 1000). Recuerdo que este blog nació también fruto de la casualidad de una noche de verano en que despedíamos a una amiga que emprendía un largo camino, cuando un desconocido se acercó a mi y a dos amigas para entablar conversación, y terminar diciéndome que diera rienda suelta a mi pluma. Ante la insistencia de aquel grupete de amigos, no me quedó otra que crear este blog como medio de expresión a mi faceta escritora, y a todos ellos desde aquí les doy las gracias por haberme dado aquel empujón.

            Desde hoy, queda un mes menos un día para la llegada de un momento muy deseado, y que convencido estoy no me dejará indiferente, para bien sin duda. Hay contadas ocasiones en que la suerte llama a nuestra puerta, y en otras muchas hay que buscarla. Aquí a llegado en modo mitad y mitad.

            Y hoy, hoy es ese día en el que hago balance del último año en mi vida, donde enmarcaré todo lo bueno que me ha acontecido, y donde iré sacando lecciones de aprendizaje de lo no tan bueno. Hoy apagaré la llama de esas veintitantas velas que han iluminado mi vida día tras día, para dejar cerrada la etapa que hoy termina; y dejaré preparadas las siguientes veintitantas mas una para que comiencen a brillar con fuerza cuando las otras queden a oscuras.

            Hoy, más que nunca, a todos y a todas, os dedico esta entrada, y os mando el más grande y agradecido de los abrazos.



jueves, 2 de enero de 2014

Preparados, listos... ¿Ya?

            ¿Sí? ¿Seguro que estábamos totalmente equipados para dar el pistoletazo de salida al nuevo año?

            Aquí caben multitud de respuestas distintas, y todas y cada una de ellas será válida sin lugar a dudas. Pero dentro de este variado repertorio, existen algunas que nos dejan con la boca abierta, anonadados, alucinados, impresionados, de piedra, incapaces de asimilar la nueva realidad.

            Así nos encontramos muchos, entre los cuales me incluyo. Superados temporalmente por una realidad que debería de haber tenido lugar muchísimos años más tarde, pero que ayer llegó para arrasarnos. Ahora solo nos queda esperar a que amaine este huracán y nos invada la calma para poder volver a mirar al frente con ilusión y un poco de esperanza, haciendo piña entre todos.

            A nuestra valiente guerrera, le mando todo mi cariño y mi apoyo. Esperamos verte muy pronto con el traje de guerra nuevamente puesto.

            Y al resto, deseo con toda mi alma que vuestro comienzo de año haya merecido la pena.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Alma

            No se me ocurre mejor manera que cerrar este año con el siguiente corto animado que me ha hecho enternecerme y recapacitar a cantidades iguales.

            Enternecerme porque todo lo que desprende es magia pura, es la inocencia que perdimos cuando la vida comenzó a avanzar más rápida que nuestros pasos, es esa mirada curiosa de que lo desconocido deje de serlo.

            Recapacitar porque, por mucho que me pese, ójala y fuese así de sencillo entrar en el corazón de esa persona que alimenta nuestra admiración y respeto, con solo rozarle y pasar a formar parte de su alma, ver a través de sus ojos, sentir a través de sus manos, compartir esas lágrimas que a veces se dejan escapar...

            Con este emotivo corto animado, os entrego un pedacito de mi alma.