lunes, 18 de febrero de 2013

La puerta a los infiernos

Siento que a cada grano que se deposita en la parte de abajo del reloj, se va apretando más el nudo que rodea mi garganta, me aleja un centímetro más del cielo para acercarme más al infierno. Veo dos guardianes custodiando la puerta que da acceso al mismo, de aspecto sereno y seguro, como asegurándome que no tengo nada que temer, que ya todo está hecho. Da igual que mire para otro lado, los granos de arena siguen cayendo, van cubriendo mis pies y me cuesta mucho moverme. Los guardianes me siguen diciendo que no me preocupe, pronto todo habrá terminado. La arena sobrepasa ya mi cintura. Extraño ataúd de arena y sal para albergar el momento presente. Los guardianes extienden sus brazos, la arena cubre ya todo mi cuerpo, y con un golpe certero los guardianes rompen mi ataúd para hacerme libre... para descender a los infiernos... para enterrar el presente.

martes, 29 de enero de 2013

Adivina cuánto te quiero

Últimamente no encuentro momentos esos momentos que me inspiran para escribir, pero ayer me regalaron este libro, y no quería dejar de compartir esta historia con vosotr@s.



lunes, 7 de enero de 2013

Los piratas llegan a puerto

            Si, los piratas. Que por estas fechas no sólo los Reyes Magos son los que vienen a visitarnos (aunque mi puerta debe de ser como las que construían los enanos de El Señor de los Anillos, invisibles, y que sólo se ven por aquellos que conocen de su existencia).

            Piratas de botella de ron en mano o no, con Jack Sparrow como capitán o no, perseguidos por Barbanegra o no, nunca lo sabré, pero la cuestión es que me encontré con unos piratas muy poco al uso, la verdad sea dicha. También desconozco de la existencia (o no) de algún Triángulo de las Bermudas por esta zona mediterránea que les haya hecho tomar tierra justamente aquí.

            La cuestión es que me invitaron a subir a su barco porque traían consigo algo importante para mí. Algo que es probable que me cambie la vida, aunque lo cierto es que ya ese cambio ya se estaba produciendo, solo que tal vez yo no era consciente de ello.

           "¿Te atreves a surcar el mar aunque ello te pueda costar la vida?"

         No le tengo miedo a la muerte, si no a la vida que se me niega vivir.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Jesús vs Judas

            Y en esto que se termina el año en apenas tres días, hay quien gusta de acompañarse de un té con un toque de canela, un poco de incienso llenando la habitación de aparente calma, y Enya recordando que el invierno no ha hecho más que comenzar; todo ello para hacer balance de lo bueno y lo no tan bueno que ha acontecido a lo largo del año que en breve hechará el cierre por defunción.

            Es indudable que han habido innumerables sucesos buenos durante este año, al igual que es innegable que las cosas malas nos han venido dando ostias por todas partes (si, hablo de política, y si, también hablo de todo aquello que no es política). Conocer el resultado de dicho balance sería una buena manera de establecer el punto de arranque para el año que el calendario está a punto de parir.

            Pero, yo no quiero saberlo. No me apetece sumar las cosas malas, al fin y al cabo ya han pasado y lo de viajar atrás en el tiempo sólo es válido para Michael J. Fox. Y las cosas buenas las he ido disfrutando al máximo conforme han ido teniendo lugar. No quiero presenciar una pelea en la que Jesús y Judas midan sus fuerzas, si se quieren zurrar allá ellos, a mí me da bastante igual.

            Aunque debo reconocer que esto de que Jesús tenga amistad con el 'jefazo' le da ventaja para darle de ostias (nunca mejor dicho) a aquel que para hacer el mal lo único que supo hacer fue señalar con el dedo.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Extraño lucero de noche

            Cuando crees que has recorrido todos los pasillos que conforman un laberinto y que no queda ya nada por descubrir, de repente te encuentras con una tímida luciérnaga que se posa sobre tu hombro y te susurra al oído: "Vamos, inténtalo una vez más. Yo te voy a ayudar.".

          La luciérnaga, que ha llegado solitaria, pero que probablemente ha estado días y noches enteras a que llegara a su encuentro, comienza a volar como si de un pequeño lucero traído por pequeños duendes se tratase, invitándome a levantarme una vez más, a apretar los puños con fuerza, y a caminar fijando la vista lo más lejos que jamás en la vida he sido capaz.

          Con sus movimientos no faltos de gracia, me va guiando entre altas paredes de arbustos, esquivando las ramas que me obligan a agacharme para evitar rasguños en la piel que, a cada paso, ha ido convirtiendo el frío de la noche en una cálida sensación que hace más llano el camino de vuelta.

            ¿De vuelta a dónde? 

           Algo me dice que esta luciérnaga a venido para llevarme de vuelta a una realidad que ya creía de otro mundo al cual me estaba negada la entrada. Es hora de regresar a casa, una vez más.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Alegría

            De repente abres los ojos, y te encuentras oteando un horizonte que hasta el momento era totalmente desconocido, tan lleno de todo y tan vacío de nada, donde los sueños son sueños y la realidad es solo un aperitivo de lo que está por venir. Das media vuelta, y a tu lado aparece esa sonrisa inocente que perdiste en la niñez, que lo único que intenta decirte es seas feliz y estés alegre, porque nunca se deja de ser niño, aunque se vaya madurando o seas el protagonista de ciertos fracasos, pero ese espíritu lleno de energía que todo lo puede, que te dice que eres capaz de eso que acabas de proponerte y mucho más, que inventa reinos a la medida de nuestras fantasías, esa alegría de sentirnos vivos y dueños y señores del mundo, eso es lo que no debe faltarnos. Porque nacemos niños, crecemos a adultos, y una vez que tenemos aprendida la vida, volvemos a ser niños porque de allí es de donde nunca debimos salir.
 
            Esa inocente alegría, esa es la que hace de mí la persona que soy.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Sobre el cambio climático y afectivo

Una de las entradas de este blog hablaba sobre la acción-reacción. Así pues, partiendo de esta ley física, hablemos de temas físicos. De la naturaleza por ejemplo, la cual nos está demostrando en los últimos años que cuanto más la atacamos, ella nos devuelve el golpe con el doble de fuerza: terremotos, tsunamis, incendios, lluvias torrenciales, huracanes en lugares donde nunca se han producido,... En definitiva, nos está dando un aviso. Porque yo considero que estas cosas son sólo pequeños avisos en plan "no me toquéis más los huevos, porque se me están hinchando ya demasiado".

La naturaleza es lo que tiene, que es natural, y no se la puede dominar. Esa frase típica de "es un espíritu libre", pues tal cual es. Y no menos libre y natural es la naturaleza humana. Hay cosas que no se pueden dominar, reprimir o inculcar a la fuerza. Como la capacidad de amar, sin duda la fuerza más poderosa, y a la vez más destructiva que puede existir.

Por esa naturaleza, por esa libertad, por el cariño, y por lo maravillosos/as que son/somos, mi enhorabuena en el día de hoy a toda la comunidad LesGayTransBiHetero, en especial a los/as españoles/as que ayer vimos como la naturaleza ha terminado imponiéndose una vez más.